Los seis toros habían salido inicialmente de los corrales a las ocho en punto, pero uno de ellos se ha dado la vuelta nada más empezar la cuesta de Santo Domingo y se ha vuelto a los corrales.

En un encierro como el de Pamplona, en el que todo está previsto y medido hasta el último detalle, cualquier imprevisto se convierte en histórico. El debut de los astados de José Escolar, de bonita estampa y pitones astifinos, ha tenido dos características principales: por un lado, aunque han salido a la calle seis, sólo lo han acabado cinco; por otro, los cuatro corneados que han dejado en su carrera, tantos en dos minutos como en los cuatro encierros precedentes. Quinto encierro 2015

La estampa histórica se ha producido pocos metros después de comenzar la carrera, en el tramo vedado a los corredores: el último de los toros de José Escolar se ha fijado en los pastores que aguardan a los lados, cerca ya de la hornacina de San Fermín, y ha decidido darse la vuelta. Ha emprendido el trote en la dirección contraria de la manada, hacia la tranquilidad del corral.

Los encargados de los toriles han decidido abrir la puerta para evitarse un toro en solitario durante todo el recorrido en un día con tantos participantes en el encierro como es el fin de semana. Los corredores discutían con los pastores: querían el toro en la calle, pero no les han hecho caso.

El resto de sus hermanos ha empezado el encierro muy amenazador, con miradas a ambos lados de la calle y lanzando cuchilladas desde el inicio de Santo Domingo. Ya en este primer tramo han dejado un herido por asta de toro.

En Mercaderes se ha visto otra imagen insólita: un carrerón con el cárdeno que abría la manada bien distanciado del grupo, con los pitones bien abiertos. Unas cuantas decenas de metros al sprint y después se ha quitado limpiamente de la cara del animal.

Después de esa estampa preciosa, la inconsciencia de nuevo de otro mozo al que el de José Escolar ha sorprendido a la salida de la curva, igual que se vivió ayer. Y de nuevo el milagro se ha producido: los pitones astifinos no lo han prendido.

En la recta larga la manada bien abierta ha permitido correr con muchas holguras, a pesar del gran número de participantes, tan habitual en fin de semana. Los mozos iban entrando de uno en uno: en el cárdeno que abría el grupo, en los dos más oscuros que lo seguían… Un tramo para disfrutar, sin duda.

En la parte final, el sentido de estos toros de encaste Albaserrada ha quedado patente. Uno de los de Escolar ha hecho hilo a un corredor con una camiseta azul de la Comunidad Valenciana y lo ha empitonado ya en el vallado de Telefónica. La imagen impactante del pitón atravesando el muslo derecho del corredor. Y con el otro cuerno dando un puntazo a otro joven. El escalofrío que produce ver salir del trance al animal con el pitón derecho bien empapado en sangre.

Al paso se ha dirigido este animal hasta la plaza de toros, donde ha habido otra cornada, de menor gravedad.

Finalmente, pese a la expectación de los mozos, el sexto toro no ha llegado a salir de nuevo del corral, se ha descartado la posibilidad de un miniencierro con un solo toro y los mansos.

Un toro de José Escolar se ha quedado en el quinto encierro de San Fermines en los corrales de Santo Domingo mientras el resto de sus hermanos ya han cubierto el encierro y han llegado a la plaza de toros. Los seis toros habían salido inicialmente de los corrales a las ocho en punto, pero uno de ellos se ha dado la vuelta nada más empezar la cuesta de Santo Domingo y se ha vuelto a los corrales. El sexto toro sigue en los corrales de Santo Domingo

PAMPLONA. Un toro de José Escolar se ha quedado en el quinto encierro de San Fermines en los corrales de Santo Domingo mientras el resto de sus hermanos ya han cubierto el encierro y han llegado a la plaza de toros.

Mientras, el resto de sus hermanos seguían cubriendo el encierro, que ha sido muy peligros con la manada rota prácticamente desde el inicio de la carrera. Al menos un corredor ha resultado herido por asta.

El sexto toro sigue en los corrales de Santo Domingo.